• Daniel Santiago Vega Durán

Volver a casa

En honor a todas esas personas que, por luchar por nuestros derechos, no pudieron volver a casa y reencontrarse con sus seres queridos esta noche.

La horrible noche ausente de paz y llena de matanza no cesa, bombas, humo, gritos y llanto pintan el paisaje de la jornada nocturna, de entre tantas marchas amedrentadas cientos de jóvenes caminan impotentes hacia sus hogares, nadie quiere dormir sabiendo que a su pueblo lo masacran sanguinariamente, aunque muchos van con la esperanza rota, tienen en su corazón la seguridad de que su lucha no es en vano, de que son ahora parte de un movimiento que ha unido a todo el país, todos unido bajo un mismo ideal “Nos mamamos”, la mezcla de emociones que en ellos ocurre es incluso inspiradora, el miedo, el júbilo, el dolor, la emoción, es impresionante como se encuentran todas estas contrastadas emociones, para provocar una sensación mayor, la de hacer lo correcto, todo esto se vive con solo una marcha.


Me gustaría acabar aquí, decir lo hermosa que es la sensación de hacer lo correcto, y mentirles a ustedes lectores diciendo que los jóvenes que ahora mismo caminan hacia su casa con dicha sensación, llegaran bien a sus hogares, pero no puedo, no puedo descaradamente hacer lo mismo que medios de comunicación masivos hacen con tal de proteger a los que manejan los hilos de toda esta matanza, lamento decirlo pero muchos de estos jóvenes hoy serán violentados incluso asesinados por la misma fuerza que bajo el juramento de nuestra bandera prometió cuidarnos del peligro que se encuentra en las calles, todo parece indicar que este juramento es una farsa farandulera y que seguramente tienen un juramento secreto donde la realidad es que prometen ser el verdadero peligro en las calles, pues he visto en toda la evidencia fotográfica que a día de hoy tenemos de este maravilloso pero sufrido paro, que la policía y los mandatarios son el verdadero peligro, peligro con el que nuestros Jóvenes tienen que lidiar para llegar a casa cada noche, pues aunque no son criminales, a la policía le importa un bledo y solo piensa en una cosa, disparar a matar, sin importar a quien se llevan en el proceso.


Oír una sirena de patrulla es señal de que la muerte está cerca, esconderse es la mejor opción para estos muchachos, pues ya viendo todas las muertes de inocentes en manos de las fuerzas públicas, no se puede confiar en el buen juicio mental de los uniformados, solo hace falta mencionar algunos nombres, Dilan Cruz (2019), Anderson Tejada (2020), Santiago Murillo (2021), Nicolas Guerrero (2021), víctimas del abuso de poder que la policía nacional ejerce sobre los jóvenes, todos de diferentes lugares, incluso de diferentes años porque el homicidio por parte de fuerzas policiacas hacia los jóvenes no es algo exclusivo del 2021, ninguno de ellos esperaba morir el día en que los mataron, ninguno quería que su mamá estuviese gritando en su tumba “Llévenme a mí también”, y aun así fue lo que ocurrió, por eso al más mínimo indicio de la cercanía de los uniformados, huir es la única opción, porque no son solo algunas manzanas podridas, la cosecha entera se pudrió, y son muy pocas las manzanas que se pueden salvar.


Por si no fuera poco, con el peligro que la policía representa, sigue existiendo la delincuencia, asaltantes en todo el país aprovechan que la policía esta persiguiendo y matando inocentes, para hacer de las suyas, son varios los muertos y heridos a manos de ladrones, que este paro nos ha dejado, porque al final el verdadero crimen no descansa cuando paramos, al contrario, se multiplica.


Con todo esto llegar a casa después de marchar por la libertad de nuestro pueblo suena como una verdadera odisea, sacada de la mente de algún escritor de terror, donde el caos, y la desconfianza tienen lugar en cada momento, pero la verdad es esa, estamos viviendo una historia de terror, no hay paz, ni la habrá mientras los dirigentes sigan encubriendo todas sus fechorías y callando al cansado pueblo colombiano con el uso de las fuerzas públicas que se supone deberían servir al pueblo, pero estoy seguro de que mientras ellos sigan tratando de silenciarnos con balas, violencia y miedo, nosotros no cederemos y seguiremos gritando con dolor de patria la verdad de nuestro país, ¿Qué cual es? Que nuestros gobernantes nos tienen vueltos mierda y quienes queremos cambiar esto somos brutalmente asesinados tratando de volver a casa.

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