• Laura D. Lopez M.

Ruleta Rusa

Antes de comenzar, un homenaje a Javier Ordoñez, abogado asesinado por dos policías en Bogotá. Mis disculpas por fallarle, por seguir contribuyendo a este sistema que le quitó el último respiro, que le apagó el mundo y le oscureció el futuro.



Aunque no son un juego de azar, los privilegios pueden cegarnos y matar nuestra empatía, por esto es necesario conocerlos y utilizarlos de la mejor manera.


Hace unos días vi un tweet que decía: las gafas son al tapabocas lo que el privilegio es a la empatía y esa idea estuvo vagando todo el día en mi mente. Los privilegios son características físicas, sociales o económicas que nos hacen la vida más fácil, entre más tengamos a menos crímenes de odio, presiones y discriminación estamos expuestos. Sin embargo, estos no afectan lo que tenemos que vivir sino lo que no tendremos que.

Todas las opresiones están conectadas por el mismo sistema, el mundo se rige por privilegios y toda relación social está influida por esta red opresión-privilegio. Por esto, es tan importante utilizarlos de manera consciente y entender el impacto que tiene blindarse con ellos en otros.


La interseccionalidad es un término reciente, fue acuñado por primera vez en 1989, por la abogada afroestadounidense Kimberlé Crenshaw, con el objetivo de hacer visibles los múltiples y variados niveles de opresión que experimentaban las trabajadoras negras en la compañía General Motors. Sin embargo, aunque el término sea reciente este tema ya se había tocado por mujeres como Emma Goldman, Flora Tristán y Sojourner Truth que pensando outside the box entendieron que el problema de sexo también es atravezado por temas de raza y clase, los cuales afectaban a las mujeres de maneras distintas. Aunque este concepto nace en un ambiente feminista, no se limita a un asunto de mujeres sino que permea toda la sociedad capitalista, patriarcal, heteronormativa en la que vivimos.


Esta aproximación interseccional, por ejemplo, nos permite ver cómo aquel que tiene dinero obtiene un poder que, muchas veces, inhabilita el resto de sus opresiones y ciega a la persona privilegiada frente a las dificultades que tienen que vivir sus pares en un día normal. Por esto, vemos a Kanye West afirmando que la esclavitud es una opción o a Caitlyn Jenner negando todas las dificultades que tienen las personas trans en la sociedad. Además, permite entender como las dicotomías privilegio-opresión de bonito-feo, joven-viejo, hetero- LGBTIQ+, seguir roles de género- desafiarlos, piel clara-piel oscura y occidental-no occidental, entre otros., tienen relación directa con nuestra cotidianidad.


Desde mi posición feminista, defiendo que si se va a luchar en contra de una opresión se debe luchar por todas. No se trata de querer abarcarlo todo, sino de tener un panorama macro que nos permita actuar en escenarios específicos ya que al vivir todos en una sociedad, nos sometemos al mismo sistema represivo y nos vemos afectados de una u otra manera. Ahora, comparar opresiones está mal y no es posible afirmar que unas son más importantes que otras, por esto es valiosa la empatía; porque aunque algo en este momento no nos afecte directamente no implica que desaparezca o que no esté oprimiendo a alguien más. Entender esta ruleta de privilegios permite que identifiquemos lo que nos beneficia o reprime a diario y que seamos más empáticos la próxima vez que queramos homogeneizar las necesidades o generalizarlas al momento de pensar en una política pública, diseñar un modelo de desarrollo, una ley o tomar una decisión que involucre a alguien distinto a uno mismo.


La paz involucra diversidad, convivencia, empatía e interseccionalidad. En estos tiempos en los que estamos detrás de una pantalla la mayoría del tiempo y vemos todo tan distante, no perdamos esa humanidad, esa fibra humana que nos mantiene vivos, lloremos nuestros muertos,la brutalidad policial, sintamos las masacres como nuestras y planteémonos, desde nuestros privilegios, cómo podemos contribuir a solucionar estos problemas. William Ospina insinuó hace 23 años que quizás llegó el momento de que las comunidades y no los causantes del mal, se pongan en la tarea de resolver este caos llamado Colombia, este es nuestro momento de deconstruir la sociedad en la que vivimos.


Inciso: no hable en lenguaje inclusivo porque hay personas que directamente ignoran la información por el hecho de estar escrita de esta manera, sin embargo, gracias a todes por leer y ¡arriba la interseccionalidad!





Alonso, J. [javi alonso]. (2020, marzo, 19). LA RUEDA DE PRIVILEGIOS: por qué interseccionalidad. [Archivo de video]. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=2cCbIXzXOoY


Ospina, W. (1997). ¿Dónde está la franja amarilla? Bogotá, Colombia. Editorial Norma.

Viveros, M. (2016). La interseccionalidad: una aproximación situada a la dominación. Debate feminista. Recuperado de: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0188947816300603


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