• Laura D. Lopez M.

Reflexiones para dejar de pensar: Dinero




La dicotomía más grande creada por el hombre es el dinero, el canje de almas es tema central en esta entrega y los sentimientos que involucran estas transacciones.


El humano tiene la capacidad de crear historias, cuentos y realidades alternativas en vidas futuras o pasadas. Es el único que diseña su realidad y se abre paso con su prosa. Es capaz de engañar a otro con sus palabras, con su carisma o con su mirada.


El humano creó un arma, la más importante y duradera de todas, le puso un nombre curioso y todo el mundo cayó postrado ante tal letalidad; el dinero. Nadie sabe qué es pero todxs lo persiguen, lo buscan esperando obtener la felicidad que parece tan lejana. Es un invento, un trozo de papel desdibujado con caras que ni siquiera reconocemos y con historias que no queremos escuchar. Es un papel sin valor, pero que en sociedad es sinónimo de status y poder.


La integridad es la transacción más importante hoy en día, vendemos nuestra dignidad, nuestra persona a cambio de dinero. El diablo de esta era, nos obliga a estar despiertxs y a la vez a la deriva, nos impulsa a hacer cosas que no queremos o dejar muchas otras de lado. Somos un producto y luchamos por sobrevivir en esta carrera que parece no dar respiro; gana el más valiente, el más apto, el que tiene más billete o el que se destruyó a sí mismo para llegar allí.


Este nos permite comprar cosas que nos dan estatus, que nos brindan seguridad y comodidad, que nos alejan un poco de donde no queremos estar y nos acerca a ese brillo inminente que todo medio vende llamado felicidad. Un pedazo de papel nos permite dormir en calma, relajarnos un poco, ver con ojos distintos la realidad.

El dinero es la única herramienta que permite canjear la integridad. Permite humillaciones, soporta golpes a cambio de un techo, un sustento, un respiro. Ser rico es tener tiempo para detenerse.


Este concepto es vida, supervivencia, tristeza y dolor, esfuerzo y pasión, estrés y sufrimiento, agobio y alegría, es renunciar, sentir, rechazar, asentir a algo que no es acorde a nuestros principios o ideales. El papel nunca caduca, es la ilusión más grande en el mundo y nadie puede escapar de él.


Este puede crear castillos y derrumbar esfuerzos, puede recuperar el volante sin saber manejar, es capaz de hacer cualquier transacción que involucre a un humano de por medio. El dinero es daga, es rechazo, es enfermizo, corrompe cuerpos y vidas, y solo es un papel. Todas las mañanas es el ruido que despierta, es motor, él no para, no tiene tiempo. El dinero manipula y controla las cosas a su antojo.


Esta columna no detendrá al dinero, este estará ahí, aunque no exista, aunque no sea nada porque tiene la capacidad de permanecer y a la vez de desvanecerse en el tiempo. Así que pensemos antes de caer ante él, en lo que dijo Pepe Mujica “la vida se gasta y es miserable gastar la vida para perder la libertad” (2016). Al final, no compramos las cosas con plata sino con tiempo y este no se detiene, analicemos los sacrificios y la fibra humana que se está perdiendo para obtener ese pedazo de papel.


Arthus-Bertrand, Y. [yann2]. (2016). Human [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=t2ar6XIcVgs

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