• Andrea Luque

Multilateralismo: Infinity war


El sistema internacional es anárquico. Al menos esa es una de las primeras lecciones en la disciplina de las relaciones internacionales. Y, hasta cierto punto, es correcto. Desde el punto de vista más básico, el hecho de que no exista un sistema de gobierno para los países del mundo, se puede contar como una señal de anarquía en el sistema. Pero esto no es suficiente para determinar por qué los países se comportan de una manera y no de otra, puesto que entraríamos en un juego de pseudoargumentos y no es la idea.


En conversaciones con familiares, con amigos, o colegas, he notado que existen puntos de vista que se repiten y repiten; “Las organizaciones internacionales no sirven para nada” “China se está volviendo el nuevo líder global” “Trump acabó con el poder de Estados Unidos en el mundo” y muchas otras. Pero antes de repetir estas afirmaciones como un disco rayado, miremos más profundamente por qué terminamos con estas opiniones, y cuáles son los posibles panoramas para el futuro de la comunidad internacional.


Comencemos con lo más obvio: "Trump acabó con el poder de Estados Unidos en el mundo”.

No es un secreto para nadie que la ineptitud del mandatario ha causado grandes desastres y ridículos. Desde sus primeras apariciones en foros internacionales (recién electo), mostró claramente su desprecio por la cooperación internacional y los esfuerzos para encontrar consensos (sin mencionar su desdén por instituciones que bajo su visión solamente debilitan a Estados Unidos), reflejando así, la manera como sus votantes ven el mundo. Una mirada sin dudas ignorante e incluso insolente en momentos, pero he ahí el electorado estadounidense. No me voy a enfocar en las causas internas que llevaron a que un bulto de BigMacs sin inteligencia haya logrado ser elegido como presidente de Estados Unidos ya que es un tema de otro momento, pero sí quiero recalcar que Estados Unidos no fue el único país que no se pudo resistir a la extravagante narrativa populista y nacionalista, y ahora, en pleno 2020 vemos la consecuencia de que estos radicalismos nacidos por hechos y noticias falsas hayan sido predominantes hace 5 años. Fue en ese momento en el que se comenzó a exacerbar la falta de cooperación entre países y la nueva búsqueda de un proteccionismo moderno o unilateralismo.


Al cambiar de posición de manera tan abrupta, el escenario internacional comienza a sufrir una conmoción que -aunque predecible para algunos- nos bota en un vortex de incertidumbre sobre ámbitos tan esenciales como la paz y seguridad de diferentes regiones en el mundo, la interdependencia económica hacia Estados Unidos, e incluso la precaria estabilidad del medio oriente. Antes de continuar quiero dejar en claro que no considero (a diferencia de algunos de mis colegas en EEUU) que exista una hegemonía clara de este país en temas internacionales, pero es ingenuo pensar que el poder en el sistema internacional es balanceado. A Estados Unidos le gusta ser protagonista, no por nada tienen las fuerzas militares más grandes, han invadido países “en nombre de la democracia” y definitivamente son lo suficientemente ególatras como para sentirse amenazados por diferentes prácticas culturales.


Digamos que, hasta cierto punto, sus aliados han jugado -entre otras cosas- un rol de conciencia moral y moderación ante la sed de poder de EEUU, además de buscar consensos durante tiempos de crisis e incluso de mediar ante los impulsos de un país que simplemente se cree mejor que los demás, cuando claramente no lo es. Para no irnos tan lejos, miremos solamente los ámbitos de pobreza infantil, educación y salud; de acuerdo con una evaluación conducida por la UNICEF y realizada a los 41 países más prósperos, Estados Unidos está en la posición 36 en el ámbito de pobreza infantil con el 32% de los niños en Estados Unidos viviendo por debajo de la línea de pobreza. En educación, Estados Unidos se encuentra en el puesto 38 en las pruebas PISA, y su sistema de salud no le llega ni a los tobillos a otros países como Francia y Reino Unido, que gracias a las “maravillas” de Trumpcare 11%, más de personas se quedaron sin ningún tipo de seguro de salud.


Luego del desastre del Reino Unido y el creciente número de movimientos radicales de derecha en diferentes regiones del mundo, en noviembre del 2016 no pensamos que el electorado americano fuera tan...idiota como para elegir a esta persona.

Pero se nos venían ciertas preocupaciones adicionales.


La administración anterior había logrado hitos de cooperación internacional, los Estados Unidos de Obama tenía mayor disposición a creer en la diplomacia y el diálogo como instrumento de paz; el acuerdo nuclear con Irán, COP15, el retiro de tropas de Afganistán (aunque este último de hecho estaba estipulado durante la administración Bush) por mencionar algunos.


Con Trump, la cosa es completamente diferente y su incompetencia para gobernar y tomar las riendas del liderazgo mundial de Estados Unidos no solamente causa una cuasi guerra comercial, sino también la posibilidad de un nuevo conflicto en el medio oriente con Irán e Iraq, un acercamiento increíble y carente de sentido con Corea del Norte, la completa extrañeza de las relaciones con Putin y el odio hacia poblaciones enteras, sin mencionar su política migratoria. Incluso el poder militar de Estados Unidos se ha visto en riesgo. Por ejemplo, si Estados Unidos deja de apoyar a la OTAN se perdería esa ventaja en la región, no solamente por el hecho de que las bases en Eurasia ofrecen una conexión valiosa para sus intervenciones en África, Medio Oriente y Asia, sino que China puede tomar ese rol provocando un revoltijo en la región. Con la pérdida de este liderazgo nos comenzamos a preguntar quién podría tomar tanta influencia y carga para continuar con los esfuerzos de cooperación internacional. Ahora, para internacionalistas de la escuela realista, es muy sencillo acreditar esto a un principio fundamental de soberanía como unidad primaria de la política internacional. Sin embargo, como dice Stewart M. Patrick en su artículo para World Politics Review; "...Este punto de vista se olvida de la agencia humana y particularmente el liderazgo político..." lo que pone en evidencia la importancia de que un electorado tome decisiones educadas al momento de votar, pero no vamos a llorar sobre la leche derramada.


Estados Unidos y su incompetente administración no son los únicos factores que juegan en el declive de la cooperación internacional en momentos cuando más se necesita un liderazgo claro en el escenario internacional. Y, al preguntarnos quién tiene la capacidad de tomar las riendas en medio del caos, tengo que decir que en un momento pensé en China o la Unión Europea, pero seamos sinceros, Europa no tiene peso si no va en bloque. De hecho, expertos como Richard Gowan han considerado que una de las causas del declive de Estados Unidos como líder mundial en capacidad de influenciar la agenda internacional, es el cambio de poder hacia China. Es indiscutible el impacto que ha tenido China, ya que ha utilizado estratégicamente los conceptos de globalización e interdependencia económica tanto como arma, como defensa de sus prácticas comerciales, principalmente.


¿Será que China será el nuevo superpoder mundial? En la próxima entrada "Multilateralismo: End Game" exploraremos el creciente poder de China, y cómo este y otros factores han venido desestabilizando el sistema internacional.


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