• Columnista Invitado

Llamar las cosas por su nombre...Una cátedra de la justificación

Por: Sergio Alejandro Ruiz.


La visita realizada por Ivan Duque al municipio de Samaniego en Nariño, lugar donde el pasado 15 de agosto fueron asesinados 8 jóvenes en un acto que no menos puede ser considerado una masacre, fue uno de los tantos aprendizajes morales que nos deja en evidencia toda esta realidad.


El presidente en medio de su intervención resaltó que los hechos que se venían presentado en Colombia no se les debía llamar masacres, sino por su verdadero nombre: “homicidios colectivos”.

Hay que llamar las cosas por su nombre. En Colombia NO hay “presidente” hay un inepto. No existe un “Gobierno”, tenemos una firma estadística que busca comparar su mejor dato.

Llamar las cosas por su nombre es entender que el eufemismo podrá maquillar el problema, más nunca solucionarlo verdaderamente. Salir a defenderse con las estadísticas amañadas no devuelve las vidas que se pierden, ni será la forma de hacer florecer esos futuros que hemos perdido.

El homicidio juvenil va mucho más allá que cifras, un (des)contador o un registro. Es sistemático, progresivo, estructural y cultural.

La responsabilidad es conjunta, el papel de justificador que asume un presidente es el mismo reflejo de lo que somos como nación. Desde el primer momento que nos atrevemos a ser jueces del otro allí perpetramos los estereotipos con los que se debe vivir en una sociedad donde el respeto no existe o no parece ser “merecido” por cualquier persona.

Tan solo pensemos por un momento en las ocasiones que las frases: “Quién sabe por qué sería”, “Nada bueno estaría haciendo”, “Falta a ver en qué estaba”, “A uno no lo matan porque sí”, etc.; han invadido día a día la realidad del asesinato en un país que, como diría el profesor Germán Muñoz, nunca le han dolido sus jóvenes.

Finalmente, y como todo debe quedar dicho, pues expliquémosle al presidente que la palabra MASACRE hace referencia a la “matanza de personas, por lo general indefensas, producida por ataque armado o causa parecida” ¿muy fuerte no? Pero hay que llamar las cosas por su nombre.

Entradas Recientes

Ver todo