• Andres Felipe Cuadros

“LA NACIÓN QUE ESNIFó SANGRE”


Luego de leer un primer apartado un poco “ladrillo” de mi parte, me prometí llegar a mi punto detrás de esta aburrida y monótona cátedra de la historia negra de Colombia que ya conocemos. No me importa que deba morir en el intento prometo con la primera, la segunda y la tercera parte dejar claro porque al día de hoy lo que menos necesitamos es legalizar la cocaína, me niego a darle legalidad y aún más legitimidad al motor de la sangre en Colombia.


Retomemos, tengo que decir que me fue totalmente imposible quitarle a Pablo Escobar su rol protagónico en esta historia y por eso la primera parte terminó con algunos interrogantes sobre su persona. Teniendo claro que el ya mencionado tiene un papel importante en esta obra, no queremos quitarle que tiene un staff de lujo. Hoy también lo vamos a ver.


Con la clase política y la élite siempre desatenta, participando de cocteles y reuniones de asqueroso regodeo político de alcurnia y con su eterno desconocimiento de las necesidades que a sus narices eran visibles, a Pablo le fue muy fácil conformarse, erguirse, crearse, fortalecerse y cuando esa élite iba él ya venía y venía atacando. Ojala nunca se les olvide a nuestros par de partidos “Tradicionales” que fue su negligencia , su desconocimiento de la realidad profunda y su descuido a la base social y popular de Medellín lo que convirtió a la ciudad de la eterna primavera en el cuartel personal de ese hijueputa. Hijueputas todos.


Desde los más grandes e influyentes Políticos de ambos partidos y pasando por Jueces, fiscales, abogados, hasta llegar a policías de esquina y militares en el monte y en la ciudad. TODOS los círculos de nuestra sociedad fueron corrompidos, obvio no puedo afirmar que a todos, pero en su momento el que no estaba comprado estaba muerto de miedo o solo así, ¡MUERTO!


Debe estar ese señor revolcándose en su tumba porque no hago más que echarle aguas sucias. Diciéndose para sí que si estuviera vivo y me pudiera leer seguramente el muerto sería yo. ¡Basta! a pesar de su locura y Psicopatía, Pablo no estaba solo en todo esto y no, no hablo de su vasta organización, detrás de la cortina despampanante de su nombre se escondieron algunos iguales o peores que él y que hoy se pasean el país campantes. No me digan ¿Creyeron que fue el único? No, yo sé que ustedes saben que aun por ahí rondan un par de manos manchadas de ese oro blanco y claro de sangre.


ESTOS BASTARDOS NOS MINTIERON. En Colombia estamos llenos de mitos y mentiras que a algunos les encanta comerse menos mal a mí no, la verdad a mi forma de ver es una y merece el honor de ser contada. Pláceme decirles que no fue este señor Pablo el único que llenó sus arcas de dólares de la coca. Unas guerrillas secas económicamente, Unas extremistas células paramilitares urgidas de dinero para su total conformación y claro una ralea de políticos sedientos de dinero, todos toditos pusieron un granito de arena para terminar de taparnos en cocaína hasta el día de hoy.


Hasta 1979 parecía que eran las guerrillas el único problema del Estado y podría decir incluso que “Problema” era una palabra de alto vuelo para lo que en realidad representaban. Era en su momento el M19 quien se veía como el más fuerte al frente del cañón en la resistencia ideológica de diversas vertientes. Podría decir que fueron ellos quienes más se sirvieron de la situación del país frente al problema que vendría: Los carteles.


La historia del M con los carteles podría catalogarse como de amor odio. Con una relación mediada por el secuestro de Martha Nieves Ochoa, hermana de los socios de Pablo, lo que generaría una de las primera formaciones paramilitares del país, muerte a secuestradores (MAS) y hasta una toma al palacio de justicia, eso sí muy conveniente para el mismo pablo. el M se mueve en el mundo de la coca desde lejos, unas cuantas vacunas por aquí , otras por allá. La revolución tiene que comer ¿Sí o no hermano?

Mientras en los montes sus hermanas y primas lejanas (FARC, ELN, EPL) etc. etc. miraban de cerca la experiencia del M19, que aun con acusaciones de recibir dinero del narco para quemar el palacio y de algunas permisividades con sus rutas internas logran firmar la paz y sus líderes dar el paso a la vida política. No se toquen no estoy diciendo que Carlos Pizarro era socio de Pablo Escobar, quiero creer que nada está más lejos de la verdad que dicha aseveración. Al parecer algunos hombres cercanos a la dirigencia guerrillera del M eran del gusto de reunirse con Pablo y sus hombres, temas logísticos supongo.


Viendo esto las guerrillas empezaron a mutar. Obligadas o no luego de la paz con el M19 pasarían las FARC a ser el foco de atención, claro que no tan grande como Pablo pero serían el siguiente a vencer y las santas palomas de carácter ideológico que nos vienen pintando en la ultimidad NO EXISTEN.


Olvidando el trayecto de muerte que la cocaína dejaba a su paso, en 2016 durante la parte final del acuerdo en la habana, las FARC aceptaron ser parte desde mitad de los 80 de un sistema llamado “Gramaje”. Esto es en esencia un sistema de impuesto que grava los diferentes eslabones de la cadena de las drogas en sus zonas de control. Impuesto al productor, impuesto al comprador, impuesto a la producción e impuesto a las pistas de aterrizaje. En promedio una ganancia de 450 dólares por cada kilo de cocaína que recorría su territorio. Una ganancia final de 50 Millones de dólares al año. ¿A costa de qué?


Mientras las FARC asumían su rol protagónico con todas las de la “Ley”, Y con Pablo traqueteando a sus anchas otras guerrillas se vieron en la obligación de entrar al gramaje, claro que no al mismo nivel. Algunos pequeños pero fuertes grupos del ELN se enfrentaban a los grupos paramilitares de Gonzalo Rodríguez Gacha en el magdalena medio por el control de la cocaína herrante. Al mismo tiempo un acorralado Carlos Ledher le enseñaba al EPL a fabricar y traficar coca. Repito la Revolución necesita comer, ¿si o no hermano?



Se cansó la guerrilla de extorsionar y robar a ganaderos de pacotilla y empezaron a crear una cadena de ganancia alrededor de los narcos –Aunque los combatieron- sin su permisividad y su papel de regulador el imperio cocalero no hubiera crecido de la forma en la que creció ¿Cómo se defienden los intereses de la clase baja explotada si con mi accionar le doy las herramientas a la clase explotadora de cualquier índole para perpetuarse? ¿Qué pensará el libro de dictámenes ideológicos y de principios guerrilleros al ver a sus fieles seguidores traicionarse y convertirse en lo que juraron destruir?


Para concluir es la guerrilla en mi opinión la columna vertebral de la legitimación de la sangre en Colombia, sus “caracteres ideológicos” se vieron tras la sombra de la codicia despertada por las montañas de dólares que representaba la cocaína. Lo siento, aquí no hay explicación de ninguna índole. Podrán ser mis preguntas incluso ilógicas bajo las lógicas guerrilleras. No me cabe en la cabeza tanta incoherencia criminal y asesina. En fin, la hipocresía.


Por hoy y después de hacer dentro de mi poco importante opinión un pequeño recorrido histórico, dejaré hasta acá. Vamos armando la columna vertebral de nuestro problema en polvo blanco, sus nombres, sus actores principales y secundarios. En acuerdo o desacuerdo conmigo quiero desentrañar una parte ínfima de la violencia Colombiana.


Ya casi llegamos, lo prometo.


En mi próxima y última entrada, al menos referente a este tema, terminaremos de tocar los actores.


Creo estar listo, la última parte la pensé 8000 veces.


Entradas Recientes

Ver todo