• Andrea Luque

Extorsión China


"Si ardemos, arderán con nosotros." Esta frase se comenzó a ver en las calles de Hong Kong luego de una serie de protestas a partir de Junio de 2019, en reacción a un proyecto de ley que permitiría la extradición a China continental y Taiwan. Inicialmente fueron protestas pacíficas, pero llegando Septiembre de 2019 las tensiones entre los ciudadanos de Hong Kong y la legislatura aumentaron y resultaron en un escalamiento de la violencia y la brutalidad policiaca.


Hong Kong es un caso bastante particular y es resultado -para bien o para mal- de las prácticas coloniales del Reino Unido y su victoria en las guerras de opio. No me voy a meter en el mierdero histórico que logró lo que se conoce hoy en día como "un país, dos sistemas", pero sí de la razón por la cual Hong Kong representa una advertencia que debemos tomarnos en serio. En este escrito me voy a enfocar en dos aspectos: Cómo la nueva ley de seguridad es una acción de extorsión no solo para los ciudadanos de Hong Kong, sino para aquellos en el occidente que tengan relaciones con China, y qué podemos esperar de una posible tendencia de utilizar derechos y libertades como un arma en las relaciones internacionales.


Comencemos por lo más básico. Hong Kong ha podido disfrutar de libertades que el resto de la China continental no disfruta, sobre todo la libertad de asociación, expresión y de prensa. Esto sucede gracias al acuerdo entre el Reino Unido y China en 1984, en el que Hong Kong continuaría con su sistema capitalista incluyendo su sistema legal, moneda, libertad de prensa, derecho a la protesta, y sistema legislativo. Pero el papel aguanta todo, y en este caso, el gobierno Chino se ha encargado de obstaculizar todo aquello que parezca "muy democrático”.


El acuerdo Sino-británico que entrega Hong Kong y otros territorios a China en 1997, garantiza un periodo de transición de 50 años en el cual Hong Kong es administrado bajo un sistema distinto al de China continental que permite las libertades mencionadas anteriormente. Sin embargo, en la práctica las cosas no son tan armoniosas. Para empezar, los ciudadanos de Hong Kong no votan por su líder, sino que es elegido a través de un comité que luego debe ser aprobado por China continental. Por otro lado, el consejo legislativo (LegCo como se conoce allá) tiene mayor representación de la China continental que de partidos pro-democráticos de Hong Kong, sin haber ganado el voto popular. Esto se debe a que de las 70 curules los ciudadanos solo pueden votar por 40, ya que las otras 30 son dirigidas a sectores económicos en Hong Kong. El problema es que muchos de esos sectores tienen una relación estrecha con China, lo que minimiza la representación pro-democrática en el LegCo.


Hong Kong siempre ha sido un campo de batalla entre dos sistemas de gobierno que cada vez se torna más a favor de China y sus políticas autoritarias, especialmente con la nueva ley. La ley, impuesta el 30 de Junio de este año, en esencia criminaliza cualquier acto de secesión, subversión del poder estatal, terrorismo y confabulación con otros países. La condena es cadena perpetua, y adicionalmente la ley implementa una oficina especial de seguridad entre otras cosas. Pero lo más alarmante es que la ley no solo se limita a residentes y ciudadanos Hongkoneses; la ley aplica para cualquier ciudadano no-residente de Hong Kong. Lo que significa que si un extranjero publicara un tweet criticando los campos de concentración en Xinjiang, o expresara apoyo para la independencia de Hong Kong, corre el riesgo de ser arrestado si pisa suelo Chino o incluso si pasa por Hong Kong en tránsito a otro lugar.


Las respuestas hacia esta ley han sido variadas, pero definitivamente una de las destacadas es la reacción de Alemania. Un artículo de Business Insider hace referencia a las duras críticas contra la canciller alemana Angela Merkel. Luego de que el ministerio de relaciones exteriores de Alemania advirtiera a sus ciudadanos residiendo en Hong Kong que no publicaran ningún comentario criticando a China por el riesgo a ser arrestados. En respuesta a esto, Merkel mantiene la importancia del diálogo y la diplomacia debido a que las relaciones entre China y la Unión Europea son un punto estratégico crucial.


Esto significa -burdamente hablando- que China continental ha comenzado a utilizar las libertades y derechos democráticos como una herramienta de extorsión para su política exterior. Como dice James Palmer para Foreign Policy “La capacidad y reputación global del partido comunista Chino para ser pragmático en la toma de decisiones y obligaciones comerciales, ha sido reemplazada por prioridades ideológicas." Y es que con esto se presenta una variedad de problemas, que podemos deducir incluso con la respuesta Alemana frente a esta situación, así como ver la efectividad de esta medida.


Al tener o buscar relaciones estrechas con China se corre el riesgo de dar la espalda a la protección de libertades y prácticas pro-democráticas. Pasó en Tibet, y vuelve a pasar ahora en Hong Kong. Este es el dilema que está aprovechando China. Por un lado un gobierno puede criticar duramente la nueva ley e incluso imponer sanciones, pero corre el riesgo de retaliación por parte de China. Justamente esta es la razón de Alemania para no tener una respuesta más dura. Si la Unión Europea quiere tener relaciones más estrechas, esto implica..."tragarse unos sapos”. En este caso, nada más ni nada menos que el sistema especial que ha permitido que Hong Kong sea una cuna del sector financiero mundial y una luz democrática en un país sumido en la constante vigilancia y totalitarismo.


Entonces, el hecho de que China ahora priorice la ideología sobre el pragmatismo complica la dinámica internacional. Sin embargo, este tipo particular de extorsión no es nuevo. Estados Unidos lo ha utilizado -aunque de manera opuesta- así como Rusia en su momento. Lo que sí es alarmante, es la imprudencia que ha marcado las relaciones internacionales en los últimos 4 años. El partido comunista Chino no tiene nada que perder porque en estos momentos el caos es tal, que no hay argumentos ni una coalición de peso para contrarrestar esto. China está jugando con el tablero que tenemos actualmente que cada vez le resta más importancia a aquellos valores y derechos que el resto de la comunidad internacional se ha esforzado tanto por promover.


En otras palabras; China hará lo que se le dé la verdadera gana.


Puede que Estados Unidos, India y el Reino Unido impongan sanciones contra este país ¿Va a servir? No. China puede retaliar fácilmente contra estos países. Con el Reino Unido pueden cortar un acuerdo que tienen con empleadores Chinos para proyectos de energía nuclear que tienen allá. El mayor aliado comercial tecnológico de India en estos momentos es China, sin mencionar el lío territorial que existe entre estos dos países, y ni hablemos del enredo que son las relaciones comerciales entre Estados Unidos y la RPC (República Popular de China).


En una columna anterior mencioné que China, aunque efectivamente está aumentando su poder en el escenario global, aún no logra llegar al nivel de poder que continúa teniendo Estados Unidos (independientemente del imbécil que tienen como presidente). Aún mantengo esta posición, y creo que esta ley de seguridad impuesta en Hong Kong es simplemente otro paso en su estrategia de dominio. Pero lo que le falta a China para consolidarse aún más como líder global es algo que, si continúa con esta tónica, no podrá obtener; el respeto de la comunidad internacional. Lo triste es que cada vez está más claro que eso no importa; pero si el mundo se vuelve cada vez más cínico y el respeto, la diplomacia, los derechos humanos importan cada vez menos...¿Qué nos queda entonces? Supongo que la plata.


Creo que puedo despedir mi sueño de visitar China algún día con lo que voy a decir a continuación:


¡China tiene huevo! ¡Es un estado opresor y Hong Kong se volvió un campo de guerra que le quitó a millones de jóvenes el sueño de vivir libres de miedo por salir a protestar!


Con los derechos y las libertades no se juega. Muchos pasan generaciones luchando contra violencias que países como China perpetran. No se nos puede olvidar que muchos de nosotros nacimos con libertades que les fueron arrebatadas a los jóvenes Hongkoneses hace menos de una semana. Pero aún más importante, no se nos puede olvidar que nos las pueden arrebatar a nosotros también. Es por esto que mi invitación con la columna de hoy y el corto análisis que hice, es a que veamos lo que está pasando en Hong Kong como una advertencia. Porque fácilmente en unos años podemos ser nosotros, si no nos paramos en la raya con nuestros gobernantes. No dejemos que nuestros mandatarios se salgan con la suya porque no recibirán ningún tipo de presión internacional.


Que no se nos olvide nunca que somos privilegiados por poder hablar sin miedo. Y cuando podamos salir a las calles de nuevo para hacer valer nuestros derechos, lo hagamos pensando en aquellos, tanto aquí como en otros lugares, no pueden salir por riesgo a ser arrestados, desaparecidos, o asesinados por el estado.

Si ardemos, arderán con nosotros.

Referencias:

Colson, T. (2020, Julio 8). Merkel is under pressure to cut Germany’s ties with China as the Hong Kong crisis triggers a European backlash against Beijing. Business Insider Nederland. https://www.businessinsider.nl/german-chancellor-angela-merkel-accused-too-close-to-china-2020-7?international=true&r=US

Hong Kong’s huge protests, explained. (2019, Junio 22). [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=6_RdnVtfZPY

Palmer, J. (2020, Julio 1). Beijing’s Hong Kong Security Law Is a Warning. Foreign Policy. https://foreignpolicy.com/2020/07/01/china-new-security-law-hong-kong-warning-sign/

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