• Federico Freydell

Esclavos cubanos no, esclavos árabes sí

El siglo XX ha traído un nuevo esquema de políticas públicas a las relaciones internacionales. Desde que el sistema internacional, a través de la ONU y otros organismos internacionales, se ha embarcado en el reconocimiento de los derechos fundamentales individuales, el abandono a la guerra como herramienta de los Estados y el apoyo a las democracias sobre monarquías o tiranías, se ha visto como algo positivo el buscar que los países embarquen en relaciones amistosas entre sí sólo cuando éstos son democracias que respetan los derechos humanos de todos sus miembros.


Por esto, en gran parte, el escándalo en relación a la reciente propuesta del Alcalde de Medellín sobre la importación de médicos provenientes de Cuba. Frente a esto, las quejas de ciertos sectores de la población son muy válidas. Al fin y al cabo, varias entidades internacionales (incluso las propias Naciones Unidas), así como varios Estados, ONGs y privados, establecen que las condiciones de los médicos cubanos son análogas a la esclavitud; al fin y al cabo, los médicos cubanos no pueden abandonar o renunciar a su posición, debido al hecho que esto constituye un delito (esto sin considerar las altas presiones informales que realiza el gobierno cubano sobre los médicos para que salgan del país en sus misiones internacionales); reciben menos de 20% de lo que supuestamente les es pagado por parte de los Estados; trabajan, en promedio, unas 64 horas semanales, lo cual es considerado por las Naciones Unidas como un estado de precarización laboral total; debido a esto, se puede considerar que están en un estado de trabajo forzado, o incluso esclavitud moderna, como se ha catalogado este estado por varias entidades.[1][2][3]



Es claro que, con base en la información que tenemos al respecto, un país preocupado por los derechos humanos fundamentales a todos, como pretende ser Colombia, no debería estar recibiendo estos médicos en sus fronteras; la sola existencia de estas condiciones en territorio colombiano, así tanto los médicos como sus empleadores sean extranjeros, constituye una violación a la Constitución Política.



Sin embargo, no es claro que la postura del gobierno colombiano en rechazar los médicos que habían sido propuestos por la Alcaldía de Medellín, entre otros, se deba a una situación de derechos humanos. Uno podría, incluso, pensar que el Gobierno Nacional no está para nada preocupado en la situación social y humanitaria de estos médicos.



¿Por qué digo esta afirmación tan extrema?

Porque, mientras por cuestiones varias se negaba rotundamente por parte del Ministerio de Salud la llegada de médicos cubanos a la nación, el Embajador de Colombia ante los Emiratos Árabes Unidos agradecía profundamente a este Estado, a quien llama una “gran nación árabe”, por la entrega de insumos médicos necesarios para la lucha con la pandemia.



Si la esclavitud de médicos cubanos se piensa como un problema amplio en las brigadas internacionales, afectando a miles de médicos, entonces debemos observar la situación de los trabajadores informales del sistema kafala en los Emiratos, que no corresponden a miles de personas sino a decenas de millones - según el censo emiratí, 88% de la población, para ser más precisos. Estas personas no son ciudadanos - no pueden cambiar de empleo antes de la expiración de su visa, ni pueden salir libremente del país o viajar entre sus diferentes emiratos.[4] Y si la ONU considera que 64 horas semanales llega a los límites de la esclavitud, especialmente cuando la consecuencia es que el beneficiario principal es el Estado, ¿qué tal la situación según Human Rights Watch, que describe que los trabajadores del sistema kafala trabajan hasta 147 horas semanales (21 horas diarias), y muchs veces no les pagan, o les atrasan el pago por hasta 18 meses?[5] Esto sin entrar a los miles de otros abusos que tiene el gobierno emiratí hacia los derechos fundamentales - un país donde la homosexualidad, el cambio de religión y el adulterio se castigan con la muerte (a veces, con el apedreamiento)[6], y donde incluso decir palabras que el gobierno considera inapropiadas por WhatsApp implica una multa de hasta 70,000 dólares.[7]

[1] https://spcommreports.ohchr.org/TMResultsBase/DownLoadPublicCommunicationFile?gId=24868

[2] https://www.dw.com/es/m%C3%A9dicos-cubanos-en-el-exterior-tratados-como-esclavos-y-convertidos-en-testaferros-del-r%C3%A9gimen/a-54359039 [3] https://www.abc.es/internacional/abci-califica-trabajo-forzoso-misiones-medicos-cubanos-exterior-202001100138_noticia.html?ref=https:%2F%2Fwww.google.com%2F [4] https://www.theguardian.com/global-development/2014/oct/23/migrant-domestic-workers-uae-beaten-abused

[5] https://www.hrw.org/sites/default/files/reports/uae1014_forUpload.pdf

[6] https://www.amnesty.org/en/documents/MDE25/005/2006/en/ [7] https://www.bbc.com/news/world-middle-east-33152898

Entradas Recientes

Ver todo